Las Murallas de Tallinn son una de las defensas urbanas mejor conservadas de Europa y un hito histórico significativo en la capital de Estonia. Las murallas rodean el casco antiguo de Tallinn y son un testimonio importante de la arquitectura medieval y la historia de la ciudad. La construcción de las murallas comenzó en el siglo XIII, cuando Tallinn era miembro de la Liga Hanseática, una alianza comercial y defensiva de ciudades medievales. Las murallas se expandieron y reforzaron gradualmente hasta el siglo XVI para proporcionar la máxima protección a la ciudad. Originalmente, las murallas tenían una longitud de aproximadamente 2,4 kilómetros e incluían 46 torres. Hoy en día, se conservan aproximadamente 1,9 kilómetros de murallas y 20 torres. Las murallas se caracterizan por sus fuertes muros de piedra, torres de diversas formas y alturas, troneras y puertas. Kiek in de Kök: Una de las torres más famosas, que sirvió como torre de artillería y hoy alberga un museo. Torre Hermann: Abierta al público, ofrece impresionantes vistas de la ciudad. Torres Nunna, Sauna y Kuldjala: Estas torres son accesibles desde Tornide väljak (Plaza de las Torres). Puerta Viru: Una de las puertas mejor conservadas, que sirve como una icónica entrada al casco antiguo. Las Murallas de Tallinn están inscritas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte del centro histórico de Tallinn. Las murallas son un símbolo del patrimonio medieval de la ciudad y una atracción turística importante.