La Catedral de Mánchester, oficialmente conocida como la Catedral de San Juan Bautista, es una catedral gótica construida en 1421 y situada en el corazón de la ciudad. Es uno de los monumentos históricos más importantes de Mánchester y sirve como un centro vital de la vida cristiana en la región. Es famosa por su magnífico interior, con altos techos abovedados y vidrieras que representan escenas bíblicas y santos. La catedral alberga numerosas esculturas, altares y tumbas que documentan la larga historia de la ciudad. Está abierta al público, permitiendo a los visitantes explorar la cripta donde se encuentran las lápidas de algunas de las personalidades notables de la ciudad.