El Palacio del Conde en Kirkwall es un extraordinario ejemplo de historia escocesa. Construido en el siglo XVII, sirvió como residencia de los condes de Orkney. Actualmente en ruinas, el palacio es una popular atracción turística, conocida por su impresionante mampostería y las vistas del paisaje circundante. Visita este sitio y pasea por los históricos pasillos que te transportan al pasado.