Las ruinas de Duklja se encuentran a tres kilómetros de Podgorica en el valle donde se encuentran los ríos Moraca y Zeta. Este sitio es uno de los testimonios más valiosos de la presencia del Imperio Romano en Montenegro. Duklja fue mencionada por primera vez en el siglo II a.C. por el general Ptolomeo, quien sirvió en el ejército de Alejandro Magno. Para los amantes de la historia, este lugar es una parada imperdible.