El bastión en Vilna, también conocido como el Bastión de Artillería, era parte del sistema de defensa de la ciudad construido en el siglo XVI. Esta fortaleza de piedra y ladrillo sirvió para proteger la ciudad de los ataques del Kanato de Crimea al comienzo de la guerra entre el Gran Ducado de Moscú y el Gran Ducado de Lituania. Hoy en día, se conservan algunas partes de las estructuras originales. El bastión se encuentra cerca del Castillo de Vilna y es un lugar popular para pasear y fotografiar.