La Basílica de San Lorenzo es uno de los edificios más importantes de Milán. Fundada en el siglo IV, su forma actual se logró en el siglo XV. En su interior se pueden encontrar hermosos frescos y esculturas de artistas renombrados. La basílica es el lugar de descanso final de la familia Medici. Visita esta iglesia histórica para admirar su arquitectura y obras de arte únicas.