La Catedral de Santa María en Killarney, completada en 1855, es la iglesia más grande del condado de Kent. Su estilo gótico fue diseñado por Augustus Welby Pugin, quien se inspiró en los restos de la antigua catedral de Ardfert. La iglesia está ubicada en el medio de un campo, lo cual es un lugar inusual para una iglesia. El interior de la catedral fue renovado en la década de 1970, y solo una pequeña parte del interior original permanece. La catedral ofrece a los visitantes vistas de las montañas y lagos circundantes.