La estatua de Molly Malone, apodada "Tart with the Cart", fue inaugurada en 1988 en Grafton Street y se ha convertido en un símbolo de la ciudad. La canción "Molly Malone" se ha convertido en el himno no oficial de Dublín, recordando la historia de la esposa de un pescador que vendía pescado y mariscos en las calles de Dublín. En 2014, la estatua fue trasladada a Suffolk Street para dar paso a la construcción de una línea de tranvía.