La Basílica del Sagrado Corazón es uno de los monumentos más significativos de Marsella. Este magnífico santuario ofrece impresionantes vistas de la ciudad y del mar Mediterráneo. Visite esta catedral y admire la decoración interior, que está llena de ricos colores y detalles. Si te gusta la historia y la arquitectura, no debes perderte este monumento durante tu visita a Marsella.