La Basílica de San Miguel es una iglesia gótica situada en el barrio histórico de Burdeos. Construida en el siglo XIV, es considerada uno de los edificios sagrados más significativos de la ciudad. La iglesia se eleva a una altura de 114 metros y su torre es un símbolo de Burdeos. En su interior, se pueden encontrar varias obras de arte importantes, incluido un altar del siglo XVIII y vidrieras del siglo XIX. La iglesia también es un centro espiritual importante, que acoge misas, conciertos y eventos culturales durante todo el año.