Originalmente una fortaleza romana, el Alcázar fue posteriormente reemplazado por un fuerte musulmán, que a su vez dio paso al edificio actual. La fortaleza fue mencionada por primera vez en 1120, con la reconstrucción completada en 1587. Se destaca como uno de los palacios castillos más distintivos de España, inscrito como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.