Jongmyo, también conocido como el Santuario Real de Jongmyo, es uno de los lugares más significativos de Seúl. Construido en el siglo XIV, este santuario sirvió como lugar de culto ancestral para los reyes coreanos. Los visitantes pueden pasear por hermosos jardines y disfrutar de la atmósfera serena. Para los amantes de la historia y la arquitectura, Jongmyo es una parada imprescindible al visitar Seúl.