La Iglesia de Santa Sofía en Sofía es una de las iglesias más antiguas de la ciudad, con una rica historia que se remonta al siglo VI. Originalmente construida como una iglesia cristiana, más tarde sirvió como mezquita durante el dominio otomano y finalmente fue restaurada como una iglesia ortodoxa. Su arquitectura combina elementos del estilo cristiano temprano, bizantino y búlgaro medieval, con una impresionante cúpula como característica distintiva. Se encuentra en el centro de la ciudad, cerca de otros monumentos importantes como la Catedral de Alexander Nevski y el Teatro Nacional Ivan Vazov. Simboliza el patrimonio religioso y cultural de Bulgaria y es una atracción turística que atrae a visitantes de todo el mundo.