El Puente Octávio Frias de Oliveira, también conocido como Ponte Estaiada, es un símbolo icónico de São Paulo. Este impresionante puente atirantado se extiende sobre el río Pinheiros, conectando las partes sur y oeste de la ciudad. Con su diseño único que presenta dos arcos y una altura de 138 metros, el puente es una popular atracción turística y un lugar fotogénico para los visitantes.