El Sint-Annatunnel es un paso subterráneo histórico en Amberes, Bélgica, que conecta las orillas izquierda y derecha del río Escalda. Se inauguró en 1933 y sirve tanto para peatones como para ciclistas. Su característica única son las escaleras mecánicas de madera, que eran las únicas de su tipo en el momento de su apertura. El túnel sigue siendo usado por personas que cruzan el río. Además de su propósito práctico, el túnel es también un lugar popular para cineastas y fotógrafos. El revestimiento de madera bien conservado de las escaleras mecánicas hace que este lugar sea muy impresionante para los visitantes.