La Iglesia de San Carlos Borromeo, también conocida como Karlskirche, es una de las iglesias barrocas más significativas de Viena. Su magnífica fachada y la cúpula de 72 metros de alto son piezas artísticas increíbles que cautivan a cada visitante. En el interior, la iglesia alberga hermosos frescos y decoraciones que merecen ser vistos. Además, puedes tomar un ascensor hasta la parte superior de la cúpula, ofreciendo una vista impresionante de Viena. La iglesia está dedicada a San Carlos Borromeo, el santo patrón del emperador Habsburgo.